Errores comunes en compresores que provocan fallas prematuras
En la operación de sistemas de refrigeración, existen diversas causas que pueden llevar a fallas prematuras en los compresores. Aunque se han identificado al menos seis factores fundamentales, en esta ocasión nos enfocaremos en uno de los más críticos y, al mismo tiempo, más subestimados.
Podríamos decir que, si existiera una “enfermedad” del compresor, esta sería comparable con un cáncer. Se trata de lo que en Estados Unidos se conoce como Liquid Floodback.

Liquid Floodback
(retorno de líquido) es una condición en sistemas de refrigeración donde el refrigerante en estado líquido regresa al compresor, cuando en realidad debería llegar solo en forma de vapor.
Es importante no confundir este fenómeno con el conocido “golpe de líquido”. Este último es más bien un síntoma final, una condición extrema que puede provocar una falla inmediata y catastrófica del compresor. En cambio, el Liquid Floodback ocurre de manera progresiva y silenciosa, en pequeñas proporciones, lo que lo hace aún más peligroso.
Cuando el refrigerante regresa en forma líquida al compresor, comienza a diluir el aceite lubricante. Esta pérdida de viscosidad reduce la capacidad de lubricación, lo que incrementa la fricción entre las partes móviles. Como consecuencia, se genera desgaste interno, aparición de partículas metálicas (esquirlas) y contaminación del sistema.

Estas esquirlas pueden llegar al devanado del compresor, lo que eventualmente provoca su quemadura. En este punto, la falla ya es irreversible.
Este tipo de daño no ocurre de forma inmediata, sino que se desarrolla a lo largo de varias etapas —seis o siete, aproximadamente— que van deteriorando el sistema hasta llevarlo a una falla total. Comprender este proceso es clave para prevenir daños mayores y extender la vida útil del compresor. Detectar a tiempo el retorno de líquido puede marcar la diferencia entre un mantenimiento correctivo menor y la sustitución completa del equipo.